La verdad no se puede esconder | Graciela Enríquez

Por Graciela Enríquez

(Colaboración especial para Máquina Combinatoria desde Argentina)

A la vida llegamos tal vez por pura casualidad.

Pero la infancia llega y a pesar de que quieren ocultar verdades dolorosas, el niño un día descubre esa verdad.

Con el tiempo, sin poder ser culpable, porque no puede ser corrupto, cruza ante nuestros ojos mostrándonos la verdad, que la vida o el destino, tiene preparados para nos. Durante nuestro adolecer, las verdades las sentimos mentiras, porque no queremos saber que la verdad sobre el amor nos rompe el corazón, nos lástima, ocultamos la verdad de que tenemos que crecer para ir hacia delante. Cuando llegamos a la edad correcta para que nos traten como adultos, la verdad, ya no lo deseamos y queremos volver a la infancia. Una vez más ocultar la verdad sería más sencillo, poder regresar el tiempo entre paletas y chupetines. Y una vida entre encantos de rosas y un destino con prosperidad, tal vez, solo se quedan dormido, y las verdades salen a la superficie de nuestras miradas, reflejando que ocultar la verdad ya no es posible. Somos adultos hay que enfrentar lo que venga, con sus consecuencias. Y afloran, los problemas de la madurez, la familia, los hijos y un sueño escondido tras hojas amarillentas esperando salir para ser leídas. Pero… La verdad los años pasan sin avisar, con nuestras buenas o malas decisiones, transcurren los días y el tiempo no retrocede, avanza sin pedirnos permiso

La verdad de los engaños, infidelidades, y desamores ya a estas alturas, no se pueden esconder. Y cuando por fin tenemos un poco de ese bendito tiempo que siempre quisimos, nos miramos al espejo y la verdad…Nos asustamos porque las arrugas juegan en nuestras caras, fluyen y nos marcan, mostrándonos que otra época comienza. Tal vez, más tranquila, tal vez continuara con altas y bajas. Y llegan los nietos para sacarnos una risa y carcajadas, sentimientos que ocultamos porque el trabajo y la casa, y los niños, nos necesitaban. Pero hoy, ya la vida intenta darnos una tregua y saca la bandera blanca, hacemos las pases con nuestros fantasmas del pasado. Y después de todo… La verdad de la vida nunca se pudo esconder por mucho tiempo más. Salgamos a vivir y gobernar nuestros propios pasos, que aún queda mucho por caminar.

Verdades y mentiras envueltas en el tiempo espacio, de nuestros destinos salen y se esconden, al fin y al cabo, para enseñarnos a vivir y crecer. Hoy es nuestro presente, ayer ya pasó y aunque duela alguna cosa, va quedando para siempre encerrado allí. Y el futuro es incierto, pensar en el, puede ser bueno, si no nos empeñamos a querer vivirlo antes de que llegue. Porque la vida tiene una sola verdad, hoy es nuestro futuro del ayer y es el pasado de nuestro mañana. Porque la verdad de la vida no se puede esconder…


Graciela Cecilia Enríquez (Buenos Aires, Argentina), escritora. Dirige un diario literario mensual donde son invitados especiales escritores y poetas como artistas en general. Columnista en @posdatadigitalpress. Su obra forma parte de varias antologías nacionales e internacionales desde hace 3 años. Libros publicados: Cuentos de hadas y fantasías (2017), Ela… La heredera (2018), El indigente y otros cuentos (2019). En poesía: La verdad no se puede esconder (2020). E-mail: enriquezgraciel9@gmail.com. Instagram: @gracielaenriquez5


Foto portada tomada de: https://bit.ly/3IAzSWF

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s