Jump | Gabriela Verdezoto

Por Gabriela Verdezoto

(Colaboración especial para Máquina Combinatoria)

Elena está frente a su ordenador, duda, respira, toma un sorbo más de su copa de vino. Parece como si la duda la mantuviese suspendida en el tiempo. Respira de nuevo, abre la aplicación y hace la llamada.

Del otro lado, casi de inmediato, contesta su hija Bella.

―¡Hola mamita! ¿cómo estás? Justo termine de cenar.

Elena sonríe con una vergüenza que trata de ocultar en una respuesta rápida.

―Me da gusto verte, hija mía. Yo estoy muy bien. Tu padre que se fue, como todos los jueves, a jugar tenis con tu tío.

―¿Cómo todos los jueves? No sabía que jugaba tenis y ¿mí tío también juega?

―No, bueno, sí, es decir, intentan. A esta edad se pusieron con la loca idea de aprender a jugar tenis y, bueno, ya conoces a tu padre, cuando se le mete una idea en la cabeza…

―Estás un poco rara mamá ¿pasa algo?

―No, no. Quizá no fue una buena idea llamarte, allá es tarde, interrumpo tu noche, por cierto ¿estás con Stephan?

―Sí, así es, él está lavando los platos, ya vendrá a saludarte.

―No, no, no es necesario. Bueno, solo quería verte…escucharte.

―A mí también me gusta escucharte mamá. Queda poco para volver a vernos, qué pena que con el confinamiento no he podido viajar a Quito. De hecho, te tengo una buena noticia ¡ya cambié los pasajes! ¿Recuerdas que el segundo año de la pandemia cancelaron todos los vuelos y me volvieron a dar el mismo bono del primer año, pero ya no solo válido por 24 meses sino por 60? Pues, para celebrar mi graduación, Stephan y yo hemos decidido viajar este verano a Ecuador, para que por fin lo conozcas y para volvernos a abrazar, mamita querida. Me has hecho mucha falta. No, no te digo eso para que llores, no ¡para! ¡me duele verte llorar! Lo siento mamá, no era mi intención, mamá…

―Sí, sí, disculpa Bella, perdón, creo que fue la emoción de… la noticia, sí, la emoción de imaginar tenerte de nuevo en casa y…

―“…y hacer mi plato favorito”. Siempre me lo repites. Gracias mamita, de todas maneras, te recuerdo que en casi seis años he cambiado, ya no soy esa niñita que despediste en el aeropuerto. Te amo mamá.

―También te amo muchísimo, hija. Me despido, voy a salir a caminar antes de que caiga la tarde.

―Adiós mamá, abrazos a toda la familia.

Elena cerró la llamada (que hizo desde la aplicación Jump) e inmediatamente perdió el conocimiento. Su esposo Ricardo, al encontrarla tirada en el piso, llamó a la ambulancia y la llevaron al hospital. Después de varios tratamientos costosos y por más de un año, su familia decidió recluirla en un sanatorio. A los tres meses de ser internada, no se sabe cómo, Elena accedió a una dosis mortal de tranquilizantes y somníferos que acabó con su vida, un jueves del mes de octubre del 2031.

Bella terminó sus estudios de medicina en la universidad de Oxford en el año 2025, y tenía la reserva de sus pasajes con destino a Quito, ese mismo verano, para el reencuentro con sus padres, después de seis años de separación. El día de la graduación, por la noche, fue con sus amigas y Sthepan a celebrar en un bar, en la Walton Street, donde murió, junto a 13 personas más, en un lamentable tiroteo.

En 2029 la humanidad celebró dos grandes acontecimientos: la declaración del fin de la pandemia COVID-19 que causó la muerte de 61 millones de personas; y una nueva y extravagante forma de comunicación virtual, creada por Elizabeth Holmes, que revolucionó la tecnología y un mundo de por sí ya convulsionado.  La aplicación Jump permitía hacer videollamadas como Signal, Telegram y el ya desaparecido WhatsApp, pero con una variante interesantísima: podías llamar a tus contactos, hasta diez años atrás.

Después de un escándalo internacional, muchos países prohibieron su uso, debido a la consternación de personas que intentaron comunicarse con sus familiares muertos. Luego de varios procesos judiciales, Holmes, por segunda vez, fue repudiada por la comunidad científica al descubrir que todo fue una farsa y la aplicación era una fusión de logaritmos y bases de datos que daban la ilusión de comunicarse con el pasado.


Gabriela Verdezoto /Quito-Ecuador, 1980.) Periodista, geógrafa, viajera. Estudiante de Maestría en Literatura con mención en escritura creativa por la Universidad Andina Simón Bolívar.


Foto portada tomada de: https://bit.ly/3BBZXjH

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