Cartas inéditas de Pablo Palacio | Mayra Aguirre Robayo

Por Mayra Aguirre Robayo

Consideremos las tres misivas dirigidas del escritor lojano vanguardista Pablo Palacio (Loja, 1906-1947) a Carlos Cueva Tamariz (Cuenca, 1898-1991) escritor, docente universitario y asambleísta constituyente en los años 1928 y 1967, fechadas el 5 de abril de 1906, el 28 de febrero de 1932 y el 14 de mayo de 1932. Estas cartas son otra forma de abarcar a Pablo Palacio. Un ensayo del diario La Hora, en su suplemento cultural, del 15 al 21 de octubre 1995, “Cartas inéditas de Pablo Palacio”, redactado por mi persona como periodista, refleja la fuerza de su realismo abierto que está ficcionalizado desde el monólogo interior similar a Kafka (1883-1924) el escritor existencialista checo.

Dichas cartas me fueron entregadas por Patricio Cueva Jaramillo (Cuenca-1920-2010), el segundo hijo de Carlos Cueva Tamariz, quien colaboraba con el exdirector de La Hora Nicolás Kingman como periodista.

Carlos Cueva Tamariz estudió economía y política en París y Praga, y estuvo casado con la bailarina Noralma Vera. Pero además era pintor; como periodista, antes de La Hora, trabajó para el periódico Granma de Cuba, siendo, por otro lado, amigo del Premio Nobel de Literatura el colombiano Gabriel García Márquez y, en París, asistente del Premio Nobel de Literatura el chileno Pablo Neruda. Fue hermano del diplomático fallecido Juan Cueva Jaramillo, tío del cineasta Juan Martín Cueva Armijos (he escrito sobre su filmografía y lo invité en su momento como cineasta y crítico a mis clases de la UTE) y del actual Ministro de Economía y Finanzas, Simón Cueva Armijos.

Las misivas

En la primera carta abriendo un paréntesis escribe: “Somos una asociación de cangrejo. Su locura, que partió su vida en dos, confunde con la fecha de nacimiento. Celebra la oportunidad de cartearse con el gran cuencano y le pide consejos legales para resolver un conflicto de propiedades. Acusa la incorrección de los jueces influenciados. Pregunta a Cueva, cuánto debe cobrar porque duda de su tendencia de pedir menos de lo que vale: “una vez cobré 500 sucres… algo que puede costar 5000 sucres…”

En la segunda carta, Palacio le escribe desde Quito al multifacético cuencano, fundador del Partido Socialista, parlamentario y honorable político: “Compañero nos hemos permitido enviarle algunos números de Cartel, periódico de difusión socialista… nuestra intención, sino se presentan dificultades invencibles, es perdurar en esa labor… queremos establecer núcleos provinciales…” Al referirse al Cartel, fundado el 7 de febrero de 1930, Palacio lo considera como un medio importante para difundir la doctrina socialista que estaba en una etapa romántica-inicial. La columna “Glosas Suprarrenales”, en la que colaboraba Palacio, era una sección burlesca y no firmada.

Pablo Palacio condenaba la sangrienta represión que victimó a los estudiantes y obreros que participaron en la manifestación del 1 de mayo de 1932. Enfatizaba contra el dominio clerical y gamonal liderado por el presidente Neptalí Bonifaz (cuyo derrocamiento se dio en la Guerra de los Cuatro Días, el 27 de agosto al 1 de septiembre de 1932, por su nacionalidad peruana). El sucesor Alberto Guerrero, llamó al escritor lojano Benjamín Carrión como Ministro de Educación, quien nominó a Pablo Palacio Subsecretario de su cartera y a Carlos Cueva Tamariz Ministro de Gobierno.

La tercera carta es enviada el 14 de mayo de 1932. En ella lamenta Palacio que varios números del Cartel han fracaso en su llegada a varias provincias del país, por encargar su envío a un tesorero. Temía filtraciones políticas y renegaba del infantilismo extremista y de la reacción derechista. Atacaba al comunismo que tenía el prejuicio de que le hurten “una revolución madura”. Esperaba que algún cambio social varíe “la erección fálica de su espíritu”. Lamentaba que no puedan unirse ni para elecciones; los atacaba de “bestialmente egoístas e interesados”. Sentenciaba que no se pueda hacer “socialismo en este pueblo de hombres solos”. Criticaba a los comunistas acusándolos de “ovejas de panza arriba”. En vez de ser “un rebaño que ande”, aspiraba que la unidad política venga con el pasar del tiempo, para vigorizar las células y terminar con la polarización partidaria.

Pablo Palacio al iniciar su carrera de abogado en 1932 abandonó la literatura desde 1929 al 1932. Según, su contemporáneo Jorge Reyes (poeta y periodista quiteño) Palacio desapareció en su intimidad y le dolía la soledad existencial vital. Comenzó a escribir: “Vida del ahorcado” que adelantó algunos sketches en las revistas Hontanar de Loja y Elan de Quito. En junio publica “Propiedad de la Mujer” en el periódico quiteño El Día, donde combatía el artículo 24 del Código Penal que autorizaba al marido matar a su esposa en caso de adulterio.

Críticas literarias

Pablo Palacio (Fuente: https://bit.ly/3mTSlFz)

El escritor ecuatoriano Miguel Donoso Pareja (Palacio, modernizador por excelencia) avizora al escritor lojano Pablo Palacio como un vanguardista que margina el realismo social. Se justifica reflexionando desde el teórico surrealista André Bretón que no sucumbe al pensamiento racionalista de Descartes, Kant, y establece otra sensibilidad social con un realismo abierto similar a la ficción de Hugo Mayo, Jorge Carrera Andrade, Alfredo Gangotena, los cuales se diferencian de los literatos del realismo social: Jorge Icaza, Joaquín Gallegos Lara, Alfredo Pareja Diezcanseco, Enrique Gil Gilbert y Demetrio Aguilera Malta.

Si en Ecuador se han manifestado corrientes literarias como el modernismo, el romanticismo, el naturalismo, el costumbrismo y el indianismo, Donoso se asienta en el criterio de Roland Barthes que considera que el concepto moderno de narrar procede del cambio de discurso metonímico, que es un tropo que toma el efecto por la causa o viceversa y la metáfora que va del sentido recto de las cosas al figurado.

En el realismo social lo diegético es lo que se cuenta (ser-estar y accionar); en Pablo Palacio lo contado pasa a segundo plano y el intercambio de sentidos adquiere superioridad. Esta narratividad fue parte del nacimiento de la vanguardia de Pablo Palacio: la marginalidad es parte de su estructura temática. Débora (1929) es un nombre tomado del libro bíblico Jueces del Antiguo Testamento; es una especie de llamado a la salvación. Y Débora se transforma en símbolo romántico del bien desde lo metafórico.

El modernista nicaragüense, poeta y creador de la crónica periodística, Rubén Darío (muy difundido en el surgimiento del vanguardismo, cuya obra “La sonatina”(1896) pertenece al libro Prosas profanas es uno de los poemas más populares que evoca con 14 sílabos alejandrinos, versos de libertad: la princesa se encuentra prisionera en un palacio y se zafa de sus cadenas a través de su imaginación platónica.

Pablo Palacio fue parte de la ficción sumergida (prefiere antesque underground), así prefiere el poeta colombiano Nelson Osorio calificarlo, cuando lo estudia en su desarrollo en las décadas veinte y treinta en América, y lo asimila en la narrativa, entre otros a: Pablo Neruda (El habitante y la esperanza, 1926), Robert Arlt (Los Siete Locos, 1929), Alfredo Pareja Diezcanseco y Humberto Salvador (Cagliostro, 1931).

Los movimientos de vanguardia del siglo XX se presentan más que corrientes estéticas, como una especie de proyectos ideológicos y existenciales. Se pronunciaron contra los gobiernos oligárquicos. El movimiento cívico de la Revolución Juliana en Ecuador se produjo el 9 de julio de 1925. Fue liderado por jóvenes militares que derrocaron al presidente de entonces Gonzalo Córdova. En esta época se fundaron el Partido Socialista (1926) y el Partido Comunista (1931). Las circunstancias culturales develan que el realismo social como la vanguardia literaria es una expresión de jóvenes artistas contra las limitaciones del modernismo expresado en la evasión a la realidad, narcisismo en favor del cambio expresivo y la movilidad social.

El peruano José Carlos Mariátegui afirma que su revista Amauta no es una diversión ni juego de intelectuales, sino que profesa una idea histórica y multitudinaria que contrapone dos sistemas y es una bandera del socialismo. La Revolución Rusa y el vanguardismo europeo son fuentes históricas y literarias de las narrativas del realismo social y del vanguardismo.

Referencias

Carlos Cueva Tamariz. Artículo en Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Cueva_Tamariz#Publicaciones

Rubén Darío: poemas famosos. Artículo en Un Profesor, sitio web: https://www.unprofesor.com/lengua-espanola/ruben-dario-poemas-famosos-3270.html

Donoso Pareja, Miguel “Narrativa ecuatoriana: la década de los 90”. Kipus: revista andina de letras. 11 (I semestre, 2000): 113-127. https://repositorio.uasb.edu.ec/handle/10644/1677

Revolución juliana. Artículo en Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_Juliana#:~:text=La%20Revoluci%C3%B3n%20Juliana%E2%80%8B%20fue,al%20presidente%20Gonzalo%20C%C3%B3rdova%E2%80%8B.


Mayra Aguirre Robayo. Columnista de La Hora, docente universitaria, periodista, socióloga, crítica de cine y crítica literaria.

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