En brazos | Juan Secaira Velástegui

Por Juan Secaira Velástegui

(Colaboración especial para Máquina Combinatoria)

 

«Todo lo demás ocurrió / mientras yo intentaba detenerlo. / Todo lo demás tenía vida / propia». Eileen Myles.

 

Del brazo a la mano sujetada hay un espacio suicida

no es lo que parece, la habitación adherida a la memoria con vendas y gasas mal olientes, el polvo adueñándose de cada objeto triste: los libros, adornos tapetes, cuadros, fotografías, el televisor, la alfombra en escenas adversas

dan cuenta de un tiempo ajado

la queja es puntiaguda; la sangre, pestilente

la pierna muerta obedece al impulso ajeno

prefiere no poder conciliar el sueño a dormir por el efecto de las pastillas

al alcohol lo dejó de la misma forma en que comenzó a probarlo en su juventud: de un solo tajo y sin buscar consuelo o pretexto

la noche es una luciérnaga intermitente

se quiebra por el borde menos pensado

imagina que cada objeto tiene un no pegado en el centro de su naturaleza:

la no almohada, el no sillón, no libro, no lápiz, no cofre, no chaqueta, no periódico no vaso, no sed, no fragmento, no sol

experiencias superiores al contacto mínimo e imposible: hormigas estáticas cubren la pared, la gente quiere respuestas no contradicciones; de nuevo el no, no, no

quiso irse un domingo de lluvia por la mañana con pasos cortos

cubrir los esfuerzos, especies en posición fetal

se visten entalladas para la ocasión

pasar por esta realidad, viajero infame de una ruta agreste

donde nadie y todos se juntan

sensación de hormigueo en el costado derecho

ante un hecho fortuito; caracoles en el cerebro juegan al escondite, tijeras antiguas para sustraer los nervios y convertirlos en un atajo

recuerda el jardín en la casa de los abuelos paternos; allá, lejos de Quito

las plantas comestibles, la ronda de historias tenebrosas

se contaban

cada noche los primos reunidos alrededor del fuego

un río de hierro, de un material firme, impersonal, tampoco hay escenas dramáticas ni redenciones increíbles: la paz del abandono

imagen para una postal navideña con todos listos para la fotografía

la memoria es un cofre pequeño convencido de sus poderes

no hace más que perderse en el combate; una lucha sin sentido, huérfana desvalida

lleva en brazos a su hijo una tarde

han dado vueltas y vueltas y paseado por un parque cercano

no hay fogatas allí, ni reuniones

le empieza a contar una historia al pequeño

suprime las escenas terroríficas, las cambia por unas más amables

entre ellos surge, espontáneo, el espacio frágil

a la deriva.

 


Juan Secaira Velástegui (Quito, Ecuador, 1971). Licenciado en Comunicación y Literatura por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ha publicado el libro de ensayo Obsesiones urbanas, texto crítico acerca de la obra narrativa de Humberto Salvador. Y los libros de poesía: Construcción del vacío, editorial Sarasvati, Nueva York, mención especial del premio Ángel Miguel Pozanco (España). No es dicha, editorial El Tábano, (Premio Nacional de Poesía Jorge Carrera Andrade). Sujeto de ida, Casa de la Cultura Ecuatoriana. Ribera de cristal, Ediciones de Pandora, Tampa-Florida. La mitad opuesta, editorial S Libros. Caracoles hacen círculos en las sienes (Una de las plaquetas ganadoras de la colección Cronología del Espejo, de Editorial Despertar). Y La malsana marcha a contraluz, Jaguar editorial. Ha sido en dos oportunidades uno de los ganadores del certamen nacional de poesía El Retorno. Se adjudicó un accésit en el concurso de poesía organizado por la revista española Katharsis. Y otro accésit en el concurso de poesía argentina Puente de Palabras. Forma parte de antologías nacionales e internacionales. Las más recientes son la antología Voces del Café, publicada por Nueva York Poetry Press, 2018; y la Antología de poesía iberoamericana actual, publicada en España en el 2018. Su obra poética ha sido traducida a varios idiomas y ha recibido reconocimientos en el Ecuador y en el extranjero. También dibuja y pinta, con su mano menos hábil, pues, debido a una enfermedad, dejó de ser diestro para aprender a utilizar su mano izquierda. Lo sigue intentando. En el 2019 presentó sus dibujos en la muestra colectiva El arte es dicha.

 


Foto portada tomada de: https://pixabay.com/es/photos/persona-humano-mano-brazo-1030053/

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