No estás viviendo, estás recordando | Giulio Bettino Guzmán Arce

Por Giulio Bettino Guzmán Arce

(Colaboración especial para Máquina Combinatoria desde Perú)

 

Creo que era Orión. La he visto. Estuve ahí o tal vez era una nebulosa parecida. ¿Cómo sería posible? He recibido un mensaje.

Me escribió Viktor. Hemos hablado pocas veces. Tengo que reunirme con él mañana. Sé lo que va a hacer. Lo sabía desde hace un tiempo, así como los otros que trabajan conmigo: Seremos despedidos. Trabajo hace seis años en el restaurante de BBQ de mariscos. La situación del país ha desmejorado con la última crisis económica y no habrá nada que cambie nuestra situación. Supongo que Viktor piensa en un nuevo negocio.

He tenido un recuerdo o un sueño no lo sé. Primero galaxias, nebulosas, planetas y ahora la imagen más espantosa de mí mismo siendo secuestrado por algo o por alguien que es difuso, ni siquiera monstruoso y eso tal vez lo haga más insoportable.

La ciudad se ha vuelto violenta. Hace un mes aproximadamente trataron de robarme, estaba seguro de eso cuando dos hombres se acercaron a mí mientras iba por la avenida Norte 35. Encendí mi asistente y el rostro de la aplicación Civil5 me dijo que ya estaba preparada para actuar. El omnipresente Estado ahora nos observa mejor y la nueva cara de Civil5 se ve más amigable que la anterior. Los presuntos ladrones desaparecieron pronto al notar que eran vigilados por las cámaras móviles. Ningún programa puede impedir que escenas sobre seres extraños llevándome contra mi voluntad e insertas en mi mente me sigan acosando. Las imágenes son rápidas, confusas pero aterradoras.

Viktor me dice al día siguiente: “Nos gusta tu labor en la empresa, espero que entiendas que…”. Bla, bla, bla… lo demás era que ya no tenía trabajo. Aun anticipándolo no sé qué hacer exactamente. Tengo ideas y algunas pasan por lo excéntrico o por lo desesperado. Yo me había dedicado a cocinar, trabajando sin detenerme nunca. Es inconcebible estar parado laboralmente por mucho tiempo y sin embargo ahora el futuro se presenta incierto. Después de mi infeliz reunión regreso a casa y Civil5 se comunica conmigo para ver el asunto del seguro de desempleo, el trámite es rápido y será de gran ayuda por un tiempo. La amable mujer que representa a Civil5 termina diciendo: “…pronto tendremos propuestas de empleo para ti”.

Hablo con Lena cuando llega de su trabajo. Le digo que todo va a estar bien, que no se preocupe. Ahora me dedico a una primera planificación de lo que haré próximamente. Algún pequeño negocio de comida rápida saludable en el que estuve pensando un tiempo y que puede ser un riesgo no tan complicado. Llamo a Nils para decirle que mañana sábado no podré ir al juego, no tengo tiempo ni ganas para eso ahora. Le cuento mi problema y me recomienda que algo inmediato y efectivo seria participar probando nuevos medicamentos recordándome su paso por esas actividades. Le digo que es posible que lo haga.

Es más detallado ahora. La escena donde me llevan de la puerta de mi casa. Un vecino gritaba señalando el cielo, yo estaba llegando, saqué la llave para abrir la puerta. Tuve que voltear para ver lo que todos presenciaban con espanto: una luz naranja en el cielo, que hacía que las puertas de las casas se vuelvan poco visibles. Luego estuve inmovilizado, sentado en una especie de sala inmensa. Al fondo podía ver unas ventanas de gran tamaño, pero no podía notar qué había afuera.

Ninguna notificación ni llamado de Civil5 ha llegado. Ya pasaron varios días. Si, la situación es desastrosa para todos, y muchas familias van a pasar por lo mismo en este país. He enviado mi currículum a varios restaurantes e incluso bares. Algunos solo dan amables respuestas automáticas e inútiles.

Un mensaje en mi asistente. No, creí que recibí un mensaje, estaba seguro de haberlo recibido. Solo fue mi imaginación. No hay ningún mensaje.

Pienso entrar en el diseño publicitario. He olvidado muchas cosas. Acabo de postular para un trabajo en un lejano hotel en la Antártida también. Ahora estaría dispuesto a ir a cualquier lugar sobre la Tierra. Un mensaje en el asistente. Me dicen que quieren reunirse otra vez conmigo para tratar la posibilidad de trabajo en un antiguo restaurante.

Lo he visto venir. Unos segundos antes que ocurriera, sabía que me llamarían. No lo entiendo, esas extrañas imágenes o imaginaciones vienen acompañadas de algo bueno al menos. Quiero decírselo a Lena, pero no puedo, no sé por qué no puedo. El mundo queda paralizado cuando lo intento.

Hoy empecé a trabajar en el restaurante Saint Thomas. Todo bien. Los compañeros son muy amables. El asistente de chef IA es mucho mejor preparado y nos permite probar nuevas ideas en el menú para satisfacer mejor a cualquier cliente con más alternativas. Algunas arriesgadas.

Termina el día de trabajo. Vuelvo a casa y estoy en mi cama, pensando un poco sobre la fortuna de haber encontrado este nuevo trabajo. Estuve cerca de perder las esperanzas.

Una galaxia, ahora es una galaxia de tipo espiral o eso creo. ¿Es nuestra galaxia? Parece que me alejo de ella.

Todos estos días en el trabajo han sido perfectos, ningún contratiempo importante ha aparecido. La recesión ha afectado los negocios, pero Saint Thomas pertenece a la historia de esta ciudad, tiene una clientela leal. Vuelvo a casa después de otro día de trabajo. Es más, de la medianoche. Las calles están casi vacías. Decido no tomar el transporte 8. Caminaré porque tengo ganas de hacerlo, hace un poco de frío, pero no importa. Veo extrañas luces en el cielo. Nuevas aeronaves, experimentales tal vez. Veo a algunos vecinos conversando, saco mi llave para entrar a casa. Alguien señala al cielo y trato de ver bien qué es lo que sucede. Tengo un repentino temor. Las estrellas se unen mediante líneas luminosas, como en la representación de las constelaciones en los libros. Es un sueño o quiero creer eso. Todo el cielo tiene esas líneas formando una red que está cubriendo a esta ciudad o al mundo. ¿Qué está sucediendo? Una luz naranja, poderosa aparece ahora. Quiero correr. Parece venir hacia mí.

“TERMINA LA REPRODUCCIÓN”

Alguien me dijo algo. No me lo dijo, quiero decir que fue mental. Me lo comunicaron mentalmente o esa era la forma en que podía describirlo. Había terminado la reproducción y después de la explicación que ellos me dieron, con la pobre comunicación que podemos mantener, lo entendí. Yo no he vivido, solo he recordado. Desde esa vez en que Viktor me escribió, ellos han reproducido mi vida, mi memoria, en cada detalle, en lo mínimo concebible en que se desarrolla la vida de un ser humano. Tan mínimo que creí estar viviendo al recuperar así mis recuerdos. ¿Por qué eligieron reproducir mi vida desde ese momento? Creo entender que es por un asunto de curiosidad y de azar. Pero ¿no es una curiosidad sádica? ¿Qué pueden ellos sentir por nosotros? Somos inferiores y ellos seres que son casi eternos (lo he comprendido así, no usan palabras, usan algo que es directo en la mente). Su curiosidad los hizo elegir algunos seres humanos al azar y otros seres vivos. Yo fui llevado sin ningún motivo particular también con ellos y así muchos otros. Hubiera sido preferible quedarse y perecer. Por otro azar decidieron elegir ese momento para reproducir mis recuerdos. Solo revisaban mi mente. No pretenden hallar nada de valor en nosotros, no somos nada para ellos. Pienso que solo serviremos para espantosos experimentos.

No los he visto. Me han tratado de decir el nombre de su raza o especie, pero no puedo aún estar seguro de ello. Trato de usar las palabras y lo más cercano que encuentro para nombrarlos son números, no lo puedo entender. El nombre podría ser 779.

Sé que nos movemos. Pero no sé a dónde vamos. ¿Será una nave gigantesca? Es algún tipo de nave. Solo tengo el recuerdo fantástico de las películas para imaginarla.

Hace algún tiempo (¿podría decir días?) hicieron que me comunicara con otras personas, secuestradas también. Hablé un tiempo prolongado con un contador de nombre Antonio y con una anciana viuda que parecía tener más valor que yo para soportar este encierro. ¿Será todo esto un recuerdo también? ¿Esto es solo una reproducción de la memoria?

Podemos comer y satisfacer las necesidades básicas. El ambiente es apenas visible. Una iluminación tenue y misteriosa viene de la parte inferior de las paredes. Me lanzaron un carro de juguete por un orificio el cual se cerró inmediatamente. Al ver ese pequeño objeto he recordado la palabra hiraeth, que me enseñó un inglés, hace muchos años cuando trabajaba en un bar. Una palabra con difícil traducción pero que se refiere al recuerdo por algo que ya no existe.

Paramos cierta vez. Lo sé. Descendimos a un lugar que no era la Tierra y he podido ver el exterior. Era caótico, una aterradora tormenta veía a lo lejos y monstruosos seres parecían despertar para acercarse a nosotros, desde muchas direcciones y con innumerables y gigantescos apéndices que parecían pertenecer al horizonte también monstruoso ¿Qué hacíamos ahí? ¿Nuestros captores iban a terminar con ese mundo? ¿Estaban explorando? Se han comunicado conmigo, y me han hecho una clase de pregunta o un pedido por saber que me parece aquel lugar espantoso. No pude decir nada. Muy pronto dejamos aquel mundo de pesadilla. Traté de decirles que quería regresar a mi hogar. Era la primera vez que yo empezaba la comunicación y ahora me arrepiento de eso. Me dijeron que era imposible. La Tierra y los demás planetas que conformaban el sistema ya no existían. No estallaron, fueron abiertos con una delicadeza inconmensurable y fueron convertidos en fragmentos. ¿Qué buscaban? ¿Qué escondía la Tierra y los demás planetas en su interior que pudiera ser tan valioso? Pienso a veces que estas preguntas las hago porque en el fondo creo que nada es cierto y que algún día volveré. Tratan de comunicarme el motivo, pero solo puedo entender que fue por un tema práctico que no han querido detallar.

Una de las primeras cosas sorprendentes que me mostraron fue una nebulosa que me parece fue la de Orión. Es uno de los pocos nombres que recuerdo de fotos astronómicas de mi lejana vida escolar. Esto sucedió antes de la reproducción de mis recuerdos por ello esas imágenes aparecieron en la reproducción, la cual no puede evitar mezclar diferentes momentos de la memoria. Sí, creo que pasamos por Orión y fue misterioso, bello y hasta terrible. No puedo hacer mucho ahora, solo recordar. No sé a dónde llegaré finalmente. Tengo la memoria de Lena, de este universo demencial y la imagen de la tierra como restos de carne en el espacio. Mi esperanza es tener su mismo destino.

 


Giulio Bettino Guzmán Arce (Lima, 1982). Estudió Física (ciencias) en la UNMSM. Posteriormente estudió Bibliotecología y Ciencias de la Información en la misma universidad. Sus relatos han sido publicados en revistas digitales e impresas: Umbral Revista Peruana de Literatura Fantástica (2012, 2014), Revista Literaria Monolito de México (2012), El narratorio (2019) y en la última antología elaborada por el profesor e investigador Elton Honores: Noticias del futuro. Antología del cuento de ciencia ficción peruano del siglo XXI. Ha publicado el libro de cuentos de ciencia ficción Simulador de irrealidad (2018).

 


Foto portada tomada de: https://pixabay.com/es/illustrations/la-ciencia-ficci%C3%B3n-ufo-cubierta-1924249/

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