Coronavirus y reinicio | Mariana Castro Arévalo

Por Mariana Castro Arévalo

(Colaboración especial para Máquina Combinatoria)

 

A pesar de los daños, sufrimiento, perjuicios y dolor que está dejando la dramática situación causada por un virus que llegó como un relámpago inesperado, poderoso y destructivo, sé que después de la oscuridad siempre llega la luz. Y creo que es mejor buscar algo positivo en medio de la adversidad: descubrí que el coronavirus está dejando un aprendizaje para muchas personas.

A quienes han podido continuar con su vida en cuarentena, trabajando, en clases y subsistiendo, sin salir de su casa, esta pandemia les ha obligado a quedarse cerca de su familia y a fortalecer los lazos familiares; a realizar actividades diferentes a las habituales, como relajarse sin trabajo en exceso, alimentarse sanamente en casa y sin desperdiciar comida, ejercitarse, respirar aire puro…, tareas que no podían incluir en su rutina, debido a la sujeción a su trabajo; y así están empezando a apreciar otra forma de vivir la vida.

El virus SARS-CoV2 no hace distinciones y está infectando con la enfermedad COVID19 a ricos y pobres, lo cual nos ha llevado a apreciar la vida, a valorar y agradecer la salud y a recordar que todos somos iguales.

Toda esta nueva realidad está promoviendo una vida más espiritual. Una forma de vida que le hace mucha falta al mundo, no dejemos que termine… Sé que es posible vivir de manera más espiritual y al mismo tiempo dedicarse a las actividades económicas indispensables para la vida; y para que ese cambio sea permanente, debe ser profundo, verdadero, personal y real. Hay que valorar, pedir, desear, anhelar permanecer en esa vida espiritual. Hay que despertar a esta nueva forma de vivir la vida, en la que las prioridades son diferentes a las acostumbradas, en la que impera el poder infinito del amor.

Reconocer este tipo de vida es el primer paso, pero después depende de cada persona el no dejar que esto sea solamente un romanticismo que llegó y se fue junto con la pandemia. Cuando esto termine, cuando vuelvan a sus trabajos y tareas cotidianas, no permitan que el sistema los atrape nuevamente y los lleve a la misma vida del pasado, llena de estrés y preocupaciones. El cambio depende de cada uno, empieza por descubrir la propia autenticidad, por ser uno mismo sin dar tanta importancia a lo que digan los demás. Debemos darnos cuenta de que hemos sido manipulados por un sistema que nos lleva a un consumismo extremo, que nos hace crear necesidades inexistentes y exageradas. Desechemos los malos hábitos impuestos por ese sistema materialista y vivamos el presente sin estrés, sin permitir que las dificultades nos agobien, sin sufrir por hechos que todavía no acontecen. Así, alcanzaremos un equilibrio en todos los aspectos de nuestra vida, aprenderemos a tener fe y a vivir sin miedo.

Cuando logramos vivir en armonía con Dios, con nuestro entorno, con la naturaleza, toman sentido aquellas palabras que dijo Jesús: “la verdad os hará libres”, porque al despertar a la verdad nos iremos liberando de las malas costumbres, de ideas manipuladoras y de la falsa personalidad.

Despertar a la verdad es ser auténticos, es crecer espiritualmente, es atreverse a adquirir el conocimiento correcto. Es como pulsar un botón de reinicio y empezar de nuevo en una vida más espiritual, que nos lleva a encontrar enseñanzas desconocidas y grandiosas, a través de la fuerza poderosa del amor. Y como consecuencia empezaremos a evolucionar, poco a poco volveremos a ser nosotros mismos y reconoceremos dones y capacidades innatos que estaban ocultos y sin desarrollar, como la intuición, la generosidad. Empezaremos a preocuparnos por nuestro prójimo, a ser solidarios, a cuidar la naturaleza, a amar la vida, a ser felices, a ser optimistas, a tener paz en todo momento; aprenderemos a amar.

Hagamos que esta pandemia sirva para que veamos la realidad, la sociedad está cegada: el sistema en el que vivimos nos tiene acostumbrados a no preocuparnos de las necesidades de los demás, sin siquiera darnos cuenta de que nos induce a ser egoístas.

La paralización del mundo que hemos presenciado, sin duda, ha dejado muchas pérdidas económicas, que lamentablemente pesarán sobre los más pobres. Situación que nos ha llevado a reflexionar: hoy muchos valoran el poder quedarse en cuarentena el tiempo que sea necesario, y creo que todos estamos tomando conciencia, estamos conmovidos al ver que muchas personas están sufriendo y sentimos compasión por quienes no tienen alimentos ni medicinas para su familia.

Ese problema de pobreza que siempre hemos visto de lejos, ahora nos involucra a todos, ya que el coronavirus ha encontrado el camino para propagarse con las personas que no pueden quedarse en cuarentena, porque tienen que salir a buscar sustento. Por eso, hoy más que nunca es necesario poner en práctica la generosidad, este es momento de unirnos para lograr objetivos comunes. Es necesario reconocer que corresponde a cada persona involucrarse en hacer el cambio, que tomemos medidas para la propia supervivencia, pero también para la de los demás.

Los ecuatorianos tenemos grabado en el subconsciente que somos un país tan pobre que solo podremos suplir las necesidades prioritarias, lamentando tener que dejar sin atender otras necesidades menos importantes. Es hora de cambiar esta idea impuesta por quienes no quieren el progreso, que solo buscan su lucro individual. Es hora de buscar soluciones conjuntas, con planes de contingencia para todos los sectores, dejando de lado las diferencias en ideologías políticas. Juntos podremos alcanzar una solidaridad que nos permita tener una sociedad distinta, más justa, más equitativa. Y así podremos soñar con un mundo mejor.

Si bien el coronavirus infecta de manera individual, sus secuelas son colectivas, por lo que se alimenta del egoísmo. Dejemos de lado el yo y empecemos a pensar como nosotros, como sociedad, como ecuatorianos, como ciudadanos del mundo.

 


Mariana Castro Arévalo (Quito – Ecuador, 1974). Escritora por vocación; estudia Gramática y Ortografía de manera autodidacta, por afición. Le gusta escribir temas que impliquen realidades. Su objetivo al publicar es que sus palabras cobren vida causando efectos positivos en el lector; aspira que sus palabras conlleven un beneficio social. Publicó de manera independiente su primer libro Mari – La verdad del trastorno bipolar, el 3 de septiembre de 2019. En su libro intenta transmitir optimismo para sobrellevar las dificultades de la vida y para vencer los nocivos prejuicios hacia las enfermedades mentales. Comparte su historia en el blog: www.mari1404.blogspot.com

 


Foto portada tomada de: https://www.freepik.es/foto-gratis/gente-mascaras-camina-bosque_8355381.htm#page=2&query=virus&position=9

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