Por mi mente | José Lozano

Por José Lozano

(Colaboración especial para Máquina Combinatoria)

 

De todas las cosas que se me podrían ocurrir y que de hecho pasan por mi mente a diario, al despertar y antes de dormir, me pareció importante escribir sobre estas dos:

Desde que te conocí ni una sola vez me he sentido solo, estas conmigo todo el tiempo, física o mentalmente, nunca desapareces, excepto cuando peleamos, en cuyo caso la soledad es devastadora, cuando realmente tienes a alguien tan cerca del corazón, como si fuera parte de ti, y hay rompimiento, es como pelear con uno mismo, es como no poder contar con uno mismo, es como estar más allá de la soledad, es no tener a nadie, ni mi propia presencia en realidad.

Tampoco he tenido miedo ni una sola vez, usualmente eres la causa de que me exija ser valiente y si no lo consigo tú personalmente me empujas a serlo, excepto cuando creo que podría perderte, en cuyo caso me he sentido cerca al pánico, ya que si llegarás a faltarme las constantes ausencias que dejaría atrás lo llenaría todo de ti, y faltarías precisamente por eso, por que existe un espacio para ti, pero vacío.

Con ambas cosas en mente nunca me he sentido ni una sola vez desesperado, nunca, por que te tengo, ya sea presente, como anhelo, como algo distante o cercano, siempre te tengo y eso sin importar el escenario, brinda esperanza, lo curioso es que la esperanza puede ser fuente de ansiedad, tener tanto a veces invita a la malintencionada idea del miedo, el miedo a perder tanto.

Ciertamente la fragilidad de la mente y el corazón humano tal vez nunca nos permita eludir del todo la idea de la soledad o el miedo, sin importar qué tan llena y fortificada esté nuestra vida, pero es esa misma fragilidad la que me permite reconocer que si bien podríamos hacerlo todo, y me refiero a TODO en soledad o con miedo, resultaría mucho más provechoso, trascendente y lleno de propósito, hacerlo acompañado, sobre todo si encuentras a alguien a quien guardar tan cerca del corazón, como si fuera parte de ti, como cuando te conocí.

Es esa dicotomía, esa constante contradicción de ser uno con alguien más y uno en soledad que tiene picos y valles tan intensos que a veces, placenteros o dolorosos, son difíciles de asimilar, de entender y aprovechar, pero si algo puedo aprender de ello es que llevar a alguien tan cerca del corazón, como si fuera parte de ti, es en realidad la única forma de destruir el miedo y abolir la soledad, sentirse rodeado y fortalecido es algo que conocí el día que te conocí a ti.

Por favor no lo olvides.

 


José Lozano. Quiteño, 15 años en Mercadeo, Publicidad y Comunicación. Inicia sus primeros relatos como parte de talleres literarios en la Universidad durante la carrera de diseño gráfico publicitario y comunicación, para continuarlos de manera informal durante toda su vida hasta la actualidad sin intención específica de publicar, escribe para amigos, familia y para sí mismo, tras diez y ocho años de compilar sus escritos informales decide revisarlos y buscar publicar.

 


Foto portada tomada de: https://www.pxfuel.com/es/free-photo-eikym

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