Pesadilla en el intertexto | Javier Velásquez

Por Javier Velásquez

(Colaboración especial para Máquina Combinatoria desde Colombia)

 

Con urgencia,

A quien corresponda:

 

La autonombrada “alquimista” francesa Camilla Gréville bien es considerada una farsante new age por escritores, académicos y pensadores, por sus ideas que orbitan en el reino irracional del ocultismo, esoterismo y de la pseudociencia. Pero debe permitírseme expresar, a quien corresponda la seguridad total y parcial de la humanidad, que mucho pudo haberse premeditado de haberse atendido mejor lo que esta mujer dejó escrito en su última obra. Fácilmente un desconocedor de la autora no comprenderá la importancia de haber atendido lo escrito por la mujer, por esto, tratando de abandonar un cargo de conciencia, y apoyándome en las trágicas evidencias, debo plantear la posibilidad de que Camilla Gréville haya anticipado (o tengo elementos suficientes para asegurar si esto fue gracias medios preternaturales o mundanos), el primer conflicto nuclear abierto en el siglo XXI en el que nos encontramos.

Para sustentar mi planteamiento, pido a quien esté leyendo esto que se remita al prólogo del poemario de Gréville: La pierre philosophale. Léase allí donde asegura haber escrito sus poemas durante las madrugadas, de vacaciones en Guadalupe, en las que no podía dormir debido a pesadillas constantes donde veía los dientes de un “dragón” clavarse sobre la tierra. Ante esta breve justificación de su poética, debe saberse de dónde puede provenir esta simbología pesadillesca que parece haber aquejado los sueños de la mujer y han marcado su magnum opus. Considérese, para empezar, que Camilla Gréville se obsesionó por años con el misterioso sabio, escritor y viajero romano Cloelio. Según sus cartas y anécdotas entre autores, en un libro de alquimia antiquísimo dio con menciones a este autor, llevando su curiosidad por esta disciplina medieval hasta los viejos textos de Cloelio.

Esto resulta en una posible explicación del porqué las “visiones”, como llamaba Gréville a sus pesadillas. Estas fueron notoriamente influenciadas por los escritos previos al fatídico desenlace de Cloelio, este antiguo romano, que aseguraba ser víctima de los horrendos sueños que lo invadieron después de tener contacto con la pagana Escandinavia en tiempos de su cristianización. Cloelio pensaba que, tras los fríos bosques del norte europeo, aún emanaban horrores no humanos que amedrentaban a los bárbaros, a pesar de estar cobijados por el verdadero Dios que impusieron militar y culturalmente los romanos.

Debe aclararse que pocos hombres han divulgado y siempre ha sido con anecdóticas reservas, la obtención o lectura de las obras de Cloelio. Esto es debido a que son escasos y cuestionados los ejemplares, los cuales solo se encuentran en bibliotecas privadas de acaudalados y afortunados. Es por esto lo poco que se sabe de Cloelio y que aquí se usa como fuente para explicar lo que vio Gréville; esto es gracias a las anotaciones en latín, francés y español del bibliófilo Sebastià Abelló, que hizo la traducción y edición para su propia editorial independiente, Éditions Abelló, ediciones tan herméticas como los textos de Cloelio.

En la edición de Abelló en el Breviario XVIII: Alquimia y arquetipos, recoge los manifiestos del romano, especialmente uno que es aquí de sumo interés. En esta sistematización de sus viajes hacia los confines de Germania, Cloelio culpaba de sus males a cierto individuo pagano agonizante llamado Hreiðarr (anotación de Abelló), dado que este llamó su atención por sus gritos espantosos, según le explicaron, diciendo que estaba loco y hablaba consigo mismo de visiones aterradoras de uno de los colmillos del dragón de Midgard atravesar el cielo hasta introducirse en la tierra, arrojando fuego que tomaba la forma del árbol cósmico Yggdrasil. Esto significaba que el monstruo empezaba a envenenar el mundo, mordiendo estas tierras, como una vez hizo con su cola, anunciando así la llegada del fin para la tierra de los hombres, tal y como lo profetizaban los extraños mitos de los paganos registrados en la poesía islándica.

La trágica travesía llega a su fin para el romano tiempo después, cuando previo a su muerte escribe culpando a este prisionero, y la locura impía de esas tierras sin Dios, de haber afectado su alma con estos horrores precristianos que se presentaban en forma de pesadillas intolerables en las noches. La última reflexión hecha por este hombre, antes de perecer se pregunta si no se ha equivocado en tachar de una maldición pagana lo que puede ser una visión del juicio final enviada por Dios.

Pero la historia sobre visiones apocalípticas en los sueños de Gréville no termina como la anterior, ya que, convirtiéndose en una obsesión, sus escritos se muestran orientados hacia la simbología alquímica mezclada con la mitología nórdica. Por esto debe prestarse atención a sus escritos pues en muchos de ellos evoca y narra el fin del mundo desde una óptica nórdica. En los prólogos de muchas de sus obras autoeditadas asegura que se inspira en las pesadillas surgidas durante sus vacaciones. Como se ha dicho anteriormente y así manifiesta en sus prólogos, en estas aberraciones oníricas ve paisajes nórdicos siendo incinerados por el veneno de la serpiente que está destinada a envenenar al mundo en los eventos que se relacionan fácilmente con el Ragnarök.

Además, uno de sus manuscritos inéditos, inusual texto escrito en prosa narra una efímera conspiración de un culto al átomo (en palabras de Gréville) distribuido entre Suecia y Noruega que planea alterar la humanidad mediante esta tecnología. De ahí que nace un proyecto secreto para azotar el mundo con armas nucleares, donde los desconocidos ejecutores buscan países decadentes para con este armamento cumplir su plan, unos en Medio Oriente y otros en América. Al final se permite entrever que este plan tiene unas bases místicas en la mitología nórdica y tendencias del misticismo nueva era.

Lecturas aficionadas y tan extravagantes de la autora, así como académicos que posaban de rebeldes, aseguraban que, como sucedió con Lewis Carroll, Jorge Luis Borges o Howard Lovecraft, la obra de esta mujer esconde en realidad juegos numerológicos, patrones para procedimientos alquímicos, códigos masónicos e incluso coordenadas de lugares prohibidos desde sedes de logias hasta zonas militares. Lastimosamente su impacto mediático solamente generó un “ruido” en su estudio que hizo que las investigaciones se quedaran en debates sobre lo absurdo de ver conspiraciones y leyendas urbanas en obras literarias.

Algo desconcertante de esta extraña narración que he mencionado es que su creadora rechazó los consejos de su agente literario y las ofertas editoriales, los cuales buscaban publicar su obra en el año 2016, puesto que exigió con vehemencia que fuese publicada para el año 2019, sin proporcionar razones o motivaciones. Y siendo esto tan particular como su extravagante comportamiento que se enrareció más los últimos días antes de su muerte, la llevó al encierro y a una resignación que preocupó a sus conocidos. Al final, ella misma hizo su autoedición y difusión gratuita vía correos electrónicos.

Si lo anterior es bastante extraño, ruego el destinatario de esta información que lo que sigue puede serle una falsedad digna de esta misma autora, pero tome la anterior información y valore el siguiente hecho: En el invierno que cerraba el 2019 un misil nuclear fue disparado sin aviso previo, ni motivo alguno, desde el este de Europa. Impactó ciudades de Medio Oriente y, a su vez, otros misiles fueron disparados en respuesta. La discusión sobre la procedencia o motivos es todavía asunto de interminables acusaciones geopolíticas e internas de lo que queda de nuestra diplomacia. El caos mismo generó confusión y la catástrofe desestabilizó el mundo, contando cientos de muertos, afectados por la radiación y desplazamiento a escala global.

Ahora, lo que aquí presento son las macabras conexiones entre las visiones de estas personas, plasmadas en sus trabajos, frente a la difusa y escasa información que se tiene sobre este ataque nuclear que ha llevado al planeta a un conflicto que tiene en declive nuestra civilización.

Para quien esté leyendo esto y encamine la investigación, debe buscar lo que quede de información referente a las relaciones que mantenía Gréville con funcionarios y académicos, más allá de la extravagancia de esta mujer. Su cercanía con gente con acceso a información privilegiada sobre actividad bélica y nuclear, si bien parece más farándula que un recuento biográfico, no se parangona con lo que ofreció un excónyuge que aseguraba tener lista su biografía para publicación. Se sabe que uno de estos enlaces pertenecía al sector de las fuerzas armadas y en sus vacaciones por el Caribe y la Florida, compartió con un científico americano parte de la industria de la energía nuclear.

Tras el suicidio de esta extravagante mujer hace más de un año, su pequeño círculo familiar salió del continente, y como su anterior cónyuge, limitaron todo contacto con los seguidores e interesados, incluyendo instituciones americanas que buscaron recoger toda su labor escrita, en su obra y biblioteca, dejando sin información futura que pudo haber servido como fundamento creíble para el presente informe. Lo último del paradero de su familia pude confirmarlo gracias a la South-Eastern Pacific University, quienes tardíamente compartieron que la última epístola de respuesta que recibieron de los albaceas del canon literario provenía de Centroamérica.

Invito a cualquiera que profundice o a quien posea más información, la cual se pueda relacionar o demostrar lo que aquí he presentado con afanosa brevedad, a que por favor se contacte conmigo cuanto antes, y así mismo haga llegar lo que sea de su conocimiento a las personas encargadas de los Centros Comunitarios de Paz. Desde allí pueden hacer llegar esta información a líderes y mandos, es posible que la incredulidad sea lo que más se reciba, pero con el tiempo se apaciguará el miedo que sembró esta catástrofe bélica y saldrá a la luz tan preocupante asunto.

Dado el estado del conflicto actual a escala mundial y las medidas de seguridad para los que hemos sido cobijados en lugares de protección en caso de nuevas acciones bélicas, no me es posible dar la ubicación, solventado los pulsos electromagnéticos, la contaminación por radiación y la falta constante de energía, para la llegada de correspondencia en sistema cerrado virtual que pueden hacerlo llegar Campamento Militar para Refugiados Cod. MAR212IHO28A.

Debo advertir, esta situación empeorará, si las autoridades permiten comunicar el resto de estos hallazgos. Cualquiera dispuesto a colaborar comprenderá la veracidad de lo que digo.

Atentamente,

  1. B.

:::Revisión del Suboficial Mayor de Comando del Campamento no. 219

Franja Marítima y Aérea 2. Desnuclearización Zonal Euroafricana:::

Rem. No Encriptación

 


Javier Velásquez (Colombia). Licenciatura en educación básica con énfasis en humanidades: Lengua castellana e inglés. Autor del blog Radiotelescopio abandonado (http://melancolicaentropia.blogspot.com/2015/06/el-necronomicon-entre-la-literatura-y.html).

 


Foto portada tomada de: https://www.pexels.com/es-es/foto/mascara-seguridad-blanco-y-negro-mascara-de-gas-3621076/

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