Divagaciones de un año nuevo | Leonardo Chiriboga Correa

Por Leonardo Chiriboga Correa

(Colaboración especial para Máquina Combinatoria)

 

Se quedaron mirando las caras. Alguien gritó de pronto que eran las doce. Los objetos sonaron al ser retirados, para dejar paso al accionar de los presentes. Con un “feliz año nuevo” sepultaron un año para crear otro. Los cinco individuos hicieron un brindis. El pretexto era el acontecimiento. La causa, huir de la vida.

Algunas de las copas mezclaron el licor con lágrimas. Unos rostros sonreían, no sé si de felicidad o despecho. Otros con seriedad impresionante, estaban sin duda desempolvando el álbum de los recuerdos. La estridencia de dos petardos desalojó el silencio. Una bandada de rapazuelos gritaba “feliz año”, sin saber la causa, ignoraban si años más tarde podrían decirlo con un rictus amargo en la boca; o con la dicha de tener a los seres amados a su rededor.

De la mano de uno resbaló una copa. Los cristales rápidamente se desparramaron. En esa amalgama de licor y vidrio se dibujó la vida

Los cinco camaradas se abrazaron. Les unía la emoción de no estar solos. Por cada abrazo surgía un rostro. Por cada rostro se filtraban los años. Todos sabían que era estúpida la comedia, pero la representaban. Era necesario en una noche representar la farsa de la vida quitándose las máscaras.

Todos rieron para alejar la tristeza. Nuevamente, se llenaron las copas, Los brindis se encargaron de vaciarlas. En el fondo de cada cerebro, acurrucada, trataba de esconderse la realidad de la vida.

Alguien sacó su cartera. Enseñó un retrato de la mujer amada. Los otros se inclinaron reverentes. Se alzaron las copas, y cada cual bebió en honor a su adorada.

En cada labio se oyó el murmullo de un nombre diferente. Peor un mismo sentimiento les hermanaba.

No se oyeron más palabras. De afuera el bullicio se introdujo, como un insecto fastidioso. Las miradas se perdieron en el horizonte, igual que gaviotas sin nido.

La oscuridad fue descorriéndose. Y el sol —nuevamente— alumbró el escenario terrestre. Y así, el “año nuevo” unió a cinco sinceros amigos. Para el resto de la gente, no eran más que cinco borrachos.

 


Foto portada tomada de: https://www.pexels.com/es-es/foto/brindis-tostada-bebidas-fiesta-3641322/

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