Octubre de Borges | Equipo Máquina Combinatoria

Por Equipo Máquina Combinatoria

 

Jorge Luis Borges fotografiado en 1976 reproducido en la Revista Gente y la actualidad. Octubre Diciembre 1983. Buenos Aires, Argentina. (Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Borges_001.JPG)

Pasados los acontecimientos sociopolíticos que vivió Ecuador en el mes de octubre, el Club de Lectura del Fondo de Lectura Económica, centro cultural Carlos Fuentes, retomó sus actividades de lectura y comentario. Este mes ha sido para adentrarnos en los cuentos y, como tal, en el pensamiento del argentino Jorge Luis Borges. La lectura todavía abarcará hasta las primeras semanas de noviembre. Luego el Club se embarcará en el análisis de la novela de la ecuatoriana Mónica Ojeda, Mandíbula (Candaya, 2018).

Borges, sin duda, suscita debates, lecturas, ensayos y estudios de profundidad. Esto se ha podido comprobar en las sesiones del Club cuando un solo cuento puede desatar una serie de ideas y de comentarios que enriquecen. Es que la obra de Borges es siempre abierta, como muchos ya lo han afirmado. Es decir, sus textos admiten multiplicidad de lecturas cuando en cada uno de ellos hay variedad de significantes y posibilidades de sentidos, debido, precisamente al arte del palimpsesto textual del cual Borges era un maestro. En sus cuentos, por ejemplo, el autor argentino parece contarnos algo, pero en el fondo también está citando a otras obras, a otros autores, a otros contextos; aunque uno no necesariamente esté obligado a averiguar la naturaleza de esas citas, siempre se puede preguntar sobre si esos signos, esas insinuaciones tienen algo más de su simple inserción textual. Y es que, incluso, cuando se trata de ir a averiguar el origen de las citas, uno se da cuenta que Borges falsea, pues algunas de las enunciaciones, que aparecen incluso con aclaraciones, con notas al pie, con datos bibliotecológicos, son meras invenciones. Súmese a estas las inserciones de datos reales, de nombres reales, algunos de autores reconocidos y queridos (producto de las lecturas de Borges en la biblioteca familiar) o de amigos del círculo intelectual privado del autor, el efecto es claramente el de unos cuentos que exceden su propia naturaleza ficcional, queriendo ser, si se quiere, textos que pretenden tener su validez en la biblioteca real, en la misma realidad, como si fueran apenas restos de un acontecimiento. Es así como, de pronto, en sus cuentos hallamos superposiciones, historias de historias. He aquí con lo que nos hallamos en nuestros debates: con cuentos que estaban diciéndonos variedad de otras historias.

No es el caso en esta presentación hacer un análisis de la obra de Borges, sino de hacer constar algo del debate que suscitó su lectura entre los concurrentes. Como con toda obra abierta, el Club de Lectura es el espacio para abrir significados y experiencias de lectura: Borges, como otros autores anteriores que leímos, nos provocan y nos alertan a no quedarnos simplemente con los libros en las manos. Recordemos que en el presente año leímos y comentamos ciertas obras de Umberto Eco, Aldous Huxley, Charles Bukowski, entre otros. Vimos que estos nos proponen y nos incitan siempre a seguir preguntándonos sobre el acontecimiento de ser lectores que viven los libros.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s