Mitohistoria como metáfora de otro tiempo/espacio narrado | Iván Rodrigo Mendizábal

Iván Rodrigo Mendizábal

 

La palabra “mito” es, de hecho, la forma de nombrar a una serie de narraciones las cuales parecería que no tienen un anclaje con la realidad: con ella se enuncia un tiempo cuando las leyes de la naturaleza no operan y donde las categorías son aún lábiles. Tal planteamiento es de Frank Salomon (1999, p. 53), en su ensayo “Testimonies: the making and reading of native south american historical sources”. Dicho autor va más allá de Lévi-Strauss (sobre todo en Pensamiento salvaje, 1962) cuya concepción del mito como sistema de operaciones lógicas, que imbricaría diversas acciones rituales y objetos culturales ligada a las sociedades “frías”, se opondría a la de “historia” como un sistema de anticipa el progreso en las sociedades “calientes”; así las sociedades frías que viven el mito siempre tratarían de reconstituir su modelo originario en el presente, mientras las calientes ya no necesitarían de ella.

La dicotomía mito/historia parece estar presente en la discusión. Salomón quiere superar este problema señalándola de antropocéntrica y más bien postula (tomando en cuenta a J. Hill en Myth and history, 1988) que mito/historia están relacionados porque ambos son discursos donde, en un caso predomina la estructura, y en el otro, la agencia y la acción social en el presente. Empero, en dichos discursos opera siempre la indeterminación y la naturaleza procesual del orden propio de una sociedad que se narra a sí misma; aunque en las sociedades ágrafas el mito se relaciona con el pasado que se cruza con el presente, la historia, según Salomon puede comprenderse también como una serie de relaciones (pp. 56-57). Esto supondría el fin del debate de lo que son “historias indias” con “historias de los indígenas” que al inicio de su trabajo se postulaba.

Es posible retomar lo anterior desde una perspectiva actual cuando nos toca leer y comprender lo que son las narraciones indígenas y las de afroamericanos, narraciones que han sido subordinadas por el discurso colonial en el afán de constituir la historia desde el punto de vista del vencedor.

En este marco, la colonia es evidentemente el espacio histórico donde el español, al imponer su lógica de mundo, quiso penetrar a ese otro orden social, en este caso indígena, imponiendo precisamente su lógica. Sabemos que el trabajo de cronistas en su momento era el de recoger lo que veían y lo que acumulaban como conocimiento para que las autoridades reales de España pudiesen comprender realmente lo que el viaje de Colón significó. Al igual que los cronistas, los sacerdotes también imprimieron su cuota de aprehensión de ese otro mundo: si los cronistas testimoniaban desde afuera el orden de la sociedad, lo que interesó era conocer la cosmovisión indígena con la pretensión de someterla al ideario del catolicismo. La relación entre confesionarios y los juicios que habían promovido las autoridades parece ser clara. En esa relación aparece claramente otra forma de organizar los discursos: los españoles se encargan de hacer que la gente dominada entre en la lógica de la historia obligándoles a categorizar linealmente su mundo (“historia de los indígenas”), al mismo tiempo que narren las peripecias que atravesarían dicha historia (“historia india”). En los registros aparecen costumbres, relatos a tiempos pasados, canciones, referencias a rituales, etc. que, visto desde el lado del orden organizador de la historia, fueron comprendidos como mitos.

El denominativo mito/historia es quizá la referencia más interesante para evitar el desencuentro de tales dos lógicas: la del mundo suspendido, mítico, y la del mundo en continuo, histórico. En el universo indígena hay una coexistencia de lo pasado, presente y futuro: el mito es un modo de la conciencia social, independientemente de su temporalidad; es además estructurante, en el sentido que ella no sólo organiza el tiempo y el espacio de las comunidades que las cuentan, sino que además permite que estas mismas tengan referentes para poder entender lo que se vive y lo que se puede soñar. Y no se trata de una simple racionalidad organizadora, sino, sobre todo, un momento de suspensión de lo que se vive para poder enrumbar nuevas decisiones sobre lo que se puede ir tomando como “curso de la historia”. Acá posiblemente radica el sentido del concepto de Salomon: cuando una sociedad es siempre consciente de lo que le origina y no renuncia a ella, y con dicha conciencia puede seguir viviendo. Claro que los españoles en la colonia no pudieron comprender esto; al contrario, su sistema de “suspensión” de las “lógicas otras” fue por la vía de hacer historización, al modo europeo, haciendo que aquéllas olviden precisamente el pensamiento reflexivo, circular y totalizante que supone precisamente el mito.

Referencias

Hill, Jonathan David, y Hill, Jonathan David (Eds.). (1988). Introduction: Myth and History. En Rethinking history and myth: indigenous South American perspectives on the past (pp. 1-17). Urbana, IL: University of Illinois Press.

Lévi-Strauss, Claude. (2006). El pensamiento salvaje. (Francisco González Aramburo, Trad.) (16a.). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

Salomon, Frank. (1999). «Testimonies: the making and reading of native south american historical sources». En The Cambridge History of the Native Peoples of the Americas (Vol. South America, pp. 19–49). Cambridge: Cambridge University Press.

 

 


Iván Fernando Rodrigo Mendizábal. Doctor en Literatura Latinoamericana por la Universidad Andina Simón Bolívar – Ecuador. Magíster en Estudios de la Cultura por la Universidad Andina Simón Bolívar – Ecuador. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Social por la Universidad Católica Boliviana San Pablo. Actualmente director del Centro de Investigaciones y Vinculación de la Universidad de Los Hemisferios. Es director de la revista científica ComHumanitas. Fue director de la Maestría de Comunicación Digital de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Los Hemisferios. Fue director de la Revista Razón y Palabra. Autor (entre otros) de Análisis del discurso social y político (junto con Teun van Dijk), Cartografías de la comunicación (2002) y Máquinas de pensar: videojuegos, representaciones y simulaciones del poder (2004), Imaginando a Verne (2018) e Imágenes de nómadas transnacionales: análisis crítico del discurso del cine ecuatoriano (2018).

 


tecladoFoto portada: https://pixabay.com/es/photos/cartas-teclas-m%C3%A1quina-de-escribir-801755/

 

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