Carlota, Emperatriz de México | Mónica Coronel

Mónica Coronel

 

Carlota de Bélgica fue la primera y la única princesa europea que tuvo México y América Latina, fue emperatriz del Segundo Imperio Mexicano, junto con su esposo Maximiliano I de México. Una mujer que, al parecer, al final de su vida enloqueció de amor. Maximiliano fue fusilado por los partidarios de Benito Juárez, en el Cerro Las Campanas, Querétaro, el 19 de junio de 1867. Pero Carlota volvió́ unos meses antes a Europa, abandonó el Imperio, y comenzó un periplo por Europa, en una cruzada solitaria en la que terminaría con encerrada en un castillo, con la cabeza definitivamente perdida, prisionera de su propio hermano y añorando hasta el último día de su vida una corona que nunca fue suya.

En la novela histórica, escrita por Laura Martínez-Belli, publicada con el título de Carlota (Planeta, 2017) para Latinoamérica y como Locura Imperial (Espasa, 2018) en España, se presenta a la mujer fuerte y apasionada que luchó hasta el último por defender su reinado, su marido, y a quien ha pasado a la historia como una princesa que enloqueció de amor, sin darle el valor que se merece en la historia mexicana. Martínez-Belli, une lo histórico con la ficción y nos hace sentir a la mujer que vive el destierro, el amor a una tierra en la que no se ha nacido, la maternidad frustrada, la búsqueda de identidad, el poder y la reinvención de sí misma.

En esta novela se la presenta, siempre controvertida, que está en sus cabales, gobernando, una mujer preparada, sana y entera, a sus 26 años, enamorada y desenamorada de Maximiliano, quien luego pasa la mayor parte de su vida encerrada en castillos solitarios, recordando siempre a su México querido, hasta su muerte en el año de 1927 en Bélgica.

Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica contrajeron matrimonio por un acuerdo por intereses entre Francia y otros reinados europeos con los conservadores mexicanos. Llegaron a México para reinar como emperadores desde 1863 hasta 1867. En este país, que comenzaba su vida republicana y estaba sumido en conflictos y diferencias políticas, los monarcas europeos avivaron más las discordias, que terminaron con su breve reinado, lo que obligó a Carlota a partir de regreso a Europa con el fin de realizar un periplo de apoyo a su esposo, pasando por Francia, hablando con Napoleón III y llegando a Roma donde el Papa Pío IX, quienes no la escucharon, ni concretaron ningún apoyo. Es en esta estancia en Roma, cuando Carlota se convierte en la primera y única mujer en la historia que duerme en la Santa Sede.

El libro narra el viaje por Europa, buscando a gobernantes y reyes, como la esposa que busca con todas sus fuerzas impedir el fusilamiento de Maximiliano, sin lograrlo. Además, se presenta la época en la que viven los emperadores en México, una vida llena de traiciones políticas, intrigas palaciegas, amores inconfesables, realeza, plebeyos, demócratas, soldados, todos conviviendo dentro de una olla a presión que terminó por explotar con el fusilamiento de Maximiliano. Carlota gobernó muchas veces desde Chapultepec, ante las muchas ausencias de su marido. Ella promulgó la abolición de los castigos corporales y estableció́ justas limitaciones a las terribles jornadas de trabajo de la época. Impulsó de manera decidida empresas como los ferrocarriles y los transportes de vapor; sobre todo, empresas de beneficencia para los más necesitados. En ese entonces también remodeló integralmente el Zócalo de la capital y fundó un conservatorio de música y una academia de pintura, entre otros espacios culturales.

La vida personal de Carlota transcurre entre un infeliz matrimonio con su esposo, un hombre frío y distante, la búsqueda incesante de una maternidad que no llega, la relación social con las familias mexicanas y un amante joven, que le ama con la pasión que su esposo no pudo darle. Fue un soldado francés que llega ilusionado a conocer el nuevo mundo y descubre todo un juego de intereses y rumores en torno a su princesa quien enciende la llama en Carlota y es él quien la protege y ayuda a comenzar su viaje.

Carlota es conocida en la historia como la esposa de Maximiliano, la hija de Leopoldo I, la sobrina de la reina de Inglaterra, y luego abandonada en un silencio gigante que se la tragó durante los 58 años que sobrevinieron al imperio mexicano. ¿Qué había sido de esta mujer durante esos años? La respuesta cabía en cuatro palabras: “Se había vuelto loca”. Sí, eso era todo, de ser una mujer brillante pasó a ser una mujer perdida en las tinieblas, de legislar en la corte pasó a regar las flores en la alfombra, a tocar al piano el Himno de México en su castillo y pasar los días esperando noticias de Maximiliano, con miedo de un envenenamiento o una nueva traición. Carlota pasó el resto de su vida recluida y aislada hasta su muerte en 1927; primero en el Castillo de Miramar, en Italia, después de regreso en Bélgica en el Castillo de Tervuren y finalmente en el Castillo de Bouchout.

La publicación de esta novela histórica contradice a Fernando del Paso, historiador y novelista mexicano, quien escribió Noticias del Imperio (Diana, 1987), donde presenta a una Carlota enajenada que narra desde el castillo de Bouchout, la tragedia de su vida y del Segundo Imperio, lo que hace que en la cultura mexicana sea conocida más por su locura que por sus logros en el reinado.

Leer la historia de Carlota de México, nos hace ver a una princesa europea, que llega a México, se adapta a su clima, costumbres, comida, y además de eso, deja su huella en la cultura mexicana en medio de un clima de cambios políticos y rivalidades.

Según Martínez-Belli, en una entrevista en el portal Zendalibros: “El drama que vivió́ Carlota es el de una mujer con la condena de nacer monarca, porque Carlota somos todas las que alguna vez hemos intentado asomar la cabeza y nos la han cortado como hacía la Reina de Corazones, y porque llega en un momento propicio, cuando la sociedad reconoce el peso específico, el valor y la importancia de la mujer en cualquier espacio de toma de decisiones”.

La emperatriz Carlota fue sin duda una víctima de su tiempo quizá́ simplemente porque estuvo en el bando equivocado. Fue una mujer inteligente, culta, liberal y humanista que quedó atrapada entre la traición y las trágicas circunstancias de su vida. La autora nos hace pensar que la historia hay que mirarla desde muchos puntos de vista, y que hay personajes que, sin merecerlo, han pasado desapercibidos, y han contribuido en la cultura y la sociedad latinoamericana.

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