El primer síntoma es la risa | María Cecilia Dávila

María Cecilia Dávila

 

“Solo me río de una cosa, del hombre lleno de despropósitos, desprovisto de obras firmes, pueril en sus designios, y sufriente sin ninguna utilidad, a causa de sus inmensos trabajos”

La tinta de la melancolía (Jean Starobinski, Fondo de Cultura Económica, 2016)

 

Los abderitanos han venido a buscarme,

asustados por la soledad y las risas de Demócrito.

¿Qué risas son esas?

¿Acaso vosotros no os reís?

 

Yo, Hipócrates me dirigí a Abdera.

Demócrito diseccionaba animales,

buscaba la bilis negra,

la causa de la locura,

la causa de su locura,

la causa de la locura de los abderitanos.

 

Me pareció muy cuerdo,

más que el resto…

 

Al irme de allí me dirigí a la gente:

¡Acusáis de loco al que prefiere estar solo

que gozar de vuestra compañía!

Unos minutos de silencio,

luego risas…

 

 


Pieter Lastman (1583-1633) y su cuadro Hippocrate rendant visite à Démocrite, pintado al óleo sobre tabla en 1622. Fuente: https://lamedicinaenelarte.wordpress.com/2013/03/06/hipocrates-y-democrito-segun-pieter-lastman/

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