Enamorarse de la vida: a propósito de la obra de Víctor E. Frankl | Lorena Almeida

Lorena Almeida

 

Cuando el mundo gira enamorado: semblanza de Viktor Frankl escrito por Rafael de los Ríos es uno de mis libros favoritos. Es el esbozo biográfico de la vida de Viktor Emil Frankl (1905-1997), un eminente psiquiatra-neurólogo, judío austriaco, el cual, además de ser uno de los sobrevivientes de los campos de concentración, fue el creador de la logoterapia, método que propone la motivación como expresión de la actitud ante la vida.

Este brillante médico es un referente. Su obra clave es El hombre en busca de sentido. En esta planteó la teoría de la búsqueda de nuestro ser, teoría que ayudó a salvar muchas vidas en el Holocausto. Su propuesta, mediante la práctica de los valores creativos, vivenciales y de actitud, tomando casos, sugiere que nuestra esencia nos da esa capacidad de auto-distanciarnos de los mecanismos corporales y psíquicos para sobreponernos a cualquier situación vivencial que no nos guste o nos cause dolor.

Sus tesis inspiran a lograr la búsqueda de sentido a nuestras vidas. Esto se puede dar con llenarse de conocimiento, obtener muchos títulos académicos, alcanzar altos cargos jerárquicos y ser admirados por el tipo de trabajo, por el dinero o por el poder; estos pueden los motivos para algunos. Para otros simplemente puede ser el tener una pareja estable, concebir hijos y formar una familia. Sin embargo, para muchos, Dios puede ser el verdadero sentido. Y si no es esa motivación, hay quienes explorarán el mundo del arte, de la cultura, de la música, de los libros, e incluso o viajar, conocer y adaptarse a otras culturas. Tampoco podemos olvidar a las personas que dedican su vida entera a ayudar a sus semejantes.

En otras palabras, hay tantas posibilidades para buscar interpretaciones a la vida sea la que fuere. La idea es que siempre debemos mirar lo positivo de nuestra existencia. Ello implica que también debemos cambiar lo que podamos cambiar, perdernos y reencontrarnos y, si es necesario, de-construir aquello que ya fue planteado. Frankl, en cierto modo, nos dice que, si hay que hacer algo, debemos concretarlo, es decir, dar sentido al sin sentido. Esto quiere decir, sonreír a la vida a pesar de esos momentos no tan agradables que debemos pasar en nuestras experiencias. Cada persona es única, incomparable, insustituible; cada una tiene su propia esencia, la cual nos permite diferenciarnos. Según esta idea, Frankl plantea el hecho de que si vinimos a este mundo es para encontrar una especie de efecto placebo que nos hace brillar con nuestra propia luz. Esta hará que encontremos nuestro ser y nos dará minutos o momentos inigualables dentro de esa sensación de bienestar llamada felicidad.

El mensaje, si pensamos en Cuando el mundo gira enamorado: semblanza de Viktor Frankl, es que giremos enamorados de la vida porque cada amanecer trae nuevas vivencias por descubrir.

Concluyo con una idea: “Haz que tu mente se abra a una nueva idea y así jamás regresará e a su tamaño original” (Albert Einstein).

 

 


 Portadas de los libros de Rafael de los Ríos, Cuando el mundo gira enamorado: semblanza de Viktor Frankl y El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl.

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